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Dicen los que saben

Las equivocaciones de los presidentes

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El ex presidente Ernesto Zedillo tuvo un gesto inusual en un político: admitió que se equivocó en la estrategia con la que enfrentó el problema de las drogas; usó a las fuerzas policíacas en vez de regular el mercado. Fox no corrigió el rumbo, al contrario, vendió su libertad a El Chapo Guzmán y lo que siguió fue la crisis con Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, con un saldo de decenas de miles de muertos.

El futuro gobierno de Morena no quiere insistir en el fracaso del uso de la fuerza, sino emplear el aparato de inteligencia para llegar a los jefes que mueven el dinero. Sólo que la línea que divide lo lícito y lo ilícito se ha hecho borrosa. La mariguana hizo su debut en la Bolsa de Valores de Nueva York, y los inversionistas están adquiriendo acciones.

El mercado se perfila prometedor: el gasto mundial en productos derivados de la cannabis llegará a 32 mil millones de dólares en 2020, estima BDS Analytics, una firma de servicios de datos especializada. Las refresqueras, como CocaCola, están trabajando en una bebida que contendrá una variedad de mariguana sin efecto sicotrópico. Al parecer, la batalla de la mariguana está perdida.

La Jornada / Dinero / Enrique Galván Ochoa

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Samuel Gurrión: entre corruptos y narcos

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Al concluir el sexenio de José Murat, la nueva adquisición de su hijo, el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, ya tenía claro hacia dónde caminar: la obra pública y los medios de comunicación, y hacia allá se encaminó Samuel Gurrión, actual secretario de Medio Ambiente y Energía del gobierno del estado.

Los corruptos en la obra pública

Para la obra pública se alió con los operadores del gobernador oaxaqueño, Ulises Ruiz Ortiz, especialmente con Martín Vásquez Villanueva, entonces secretario de Salud y con Miguel Ángel Ortega Habib, secretario de Finanzas, dos de los hombres más corruptos de ese sexenio.

Así, obtenía contratos, a veces no ejecutaba los trabajos o los hacía mal y con sobreprecios.
A Samuel Gurrión le dieron la construcción del Centro de Salud con servicios ampliados de San Pedro Pochutla, a través de la constructora Materiales Montiel; en la auditoría practicada en febrero de 2007 se detectaron trabajos no ejecutados y sobreprecios.

Lo mismo hizo en el Hospital Básico Comunitario de Santa María Huatulco, donde la Auditoría Superior del Estado detectó irregularidades, por trabajos no ejecutados, que sumaban más de 4.5 millones de pesos. En el Hospital Materno Infantil de Candelaria Loxicha, la Secretaría de Salud le dio generosos anticipos, que no correspondían al monto total de la obra.

También se adjudicó la construcción de un hospital materno infantil en San Vicente Camalote, donde recibió anticipos, pero los trabajos nunca se ejecutaron. Muchos de los hospitales abandonados en el sexenio de Ulises Ruiz Ortiz y su secretario Martín Vásquez Villanueva se deben a los negocios hechos con Samuel Gurrión.
Con “Greg” Sánchez de Quintana Roo

Encaprichado con los medios de comunicación, simplemente se adueñó del periódico Adiario, quitándoselo a los periodistas Guadalupe Thomas y Abundio Núñez; algo parecido hizo con la familia de Pedro Morales Sosa, apropiándose de El Sol del Istmo.

“Dime con quién andas y te diré quién eres”, reza el refrán y Samuel Gurrión de pronto se vio como entrañable amigo de un ascendente político de Quintana Roo, Gregorio “Greg” Sánchez Martínez, entonces presidente municipal de Benito Juárez-Cancún.

Era tanto su amistad, que hay fotografías de “Greg” Sánchez en fiesta de Juchitán. Nadie sabía de dónde venía la miel, hasta conocerse que Samuel Gurrión regenteaba una agencia de modelos, cuya personal estaba compuesto por cubanas, rusas, checas y muchas mujeres que huían de la miseria en Europa Oriental. El municipio de “Greg” Sánchez era su puerta de entrada.

El periódico Adiario era regalado en la ciudad de Oaxaca, porque no era un negocio sino una lavadora de dinero, orquestada por el mago del outsourcing y la evasión fiscal, el oaxaqueño Sergio Castro López, en complicidad con Samuel Gurrión. El esquema le gustó a “Greg” Sánchez, así que, en 2009, el periódico Adiario se instaló en Cancún, dirigido por David Gurrión Matías.

En esos meses, el periódico apuntaló la candidatura de “Greg” Sánchez para gobernador del estado y todo parecía ir viento en popa, cuando de pronto la justicia federal se apersonó en Quintana Roo y detuvieron al precandidato perredista a la gubernatura, acusado de delincuencia organizada, tráfico de enervantes, lavado de dinero y trata de blancas; también se le acusó de tener vínculos con los hermanos Beltrán Leyva y Los Zetas.

La Procuraduría General de la República (PGR) no sólo enfocó sus investigaciones en Gregorio Sánchez, sino también incluyó al presidente del Consejo de Administración de Adiario de Cancún, David Gurrión Matías. La PGR cateó los ranchos y negocios del preso “Greg” Sánchez, así como también las instalaciones del periódico Adiario en Cancún, y llegaron hasta Oaxaca donde les clausuraron un restaurante y una gasolinera.

También fueron revisados los negocios de los Gurrión, porque sus empresas concesionarias de automóviles vendían y rentaban vehículos con sobreprecios al expresidente de Benito Juárez-Cancún.

Para junio de 2011, el periódico Adiario de Cancún se quedó sin solvencia económica, mientras su patrocinador languidecía en el penal de máxima seguridad de Nayarit. Sin pago por seis meses, los trabajadores presentaron una queja y exigieron su pago ante la Procuraduría de la Defensa del Trabajo en Cancún.

Por esas mismas fechas, la empresa Comercial Automovilística S. A. (Volkswagen), la que en 2007 los Gurrión habían adquirido, quebró. La alianza con Greg Sánchez había naufragado y el agua les llegaba a los Gurrión hasta el cuello, pero los salvó la candidatura de Samuel Gurrión a una diputación federal que le dio fuero y tiempo para limpiar el cochinero del narcotráfico y la trata de blancas.

La alianza con “Greg” Sánchez había sido fructífera, pero había naufragado, y Samuel Gurrión volvió los ojos a Oaxaca, con un pie en el Distrito Federal. Siendo diputado federal afianzó amistades mediante un sencillo truco: a los legisladores y funcionarios federales les ofrecía comidas, regadas abundantemente con bebidas y bellas compañías, las edecanes de su agencia, pero de eso hablaremos mañana.

Álvaro López Azuara

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Samuel Gurrión y las escorts

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Samuel Gurrión y su familia tuvieron una verdadera explosión de buena suerte. Él mismo cuenta que de niño recorría con su padre los municipios del Istmo de Tehuantepec para hacer proselitismo evangélico.

A muchos lugares iban a pie, caminando con huaraches, dormían en los corredores de los palacios municipales y comían de lo que la gente les daba. Pero eso quedó en el pasado, porque ahora duerme en los mejores hoteles, tuvo un avión particular para sus viajes, gasta dinero a manos llenas, y se casa y descasa con guapas mujeres extranjeras.

Las escort o “edecanes”

Con su arribo a Quintana Roo y la amistad con Gregorio “Greg” Sánchez, Samuel Gurrión descubrió una veta inexplotada políticamente: la prostitución encubierta al servicio de los hombres del poder.

A Cancún-Benito Juárez arribaban las cubanas, brasileñas, venezolanas, las mujeres que huían del bloque de Europa Oriental y hasta australianas, como una de sus exesposas.

Así que ni tardo ni perezoso, en abril de 2009, lanzó en la Ciudad de México la agencia de modelos Boga Models, para traer a México “las mejores modelos del ámbito internacional”, según dijo el presidente del Consejo de administración del Grupo Gurrión, Samuel Gurrión.

Fue el inicio de una fructífera campaña de relaciones públicas a partir de comidas y cenas para políticos, donde abundaba la comida, pero también la compañía de bellas mujeres.

En 2012, cuando fue diputado federal, era común verlo en la Cámara de Diputados del brazo de estas bellas mujeres, para acercarse a las curules de sus compañeros; con quienes no tenía tratos de negocios o políticas, la insinuación era más que clara y sus acompañantes hacían las veces de escorts.

El tema, como muchos de sus negocios, llamó la atención del gobierno federal, pero siempre se detenían las investigaciones o no tenían efectos legales, porque Samuel Gurrión tenía fuero como legislador.

Cuando se vivió el escándalo de la detención de “Greg” Sánchez, acusado de delincuencia organizada, lavado de dinero y trata de blancas, de repente, a Samuel Gurrión le interesó la política y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) lo hizo candidato en su natal Juchitán, Oaxaca. La Procuraduría General de la República lo investigó, intervinieron sus negocios, pero con su fuero y sus nuevas relaciones federales, todo se diluyó.

También el Instituto Nacional de Migración volteó sus ojos hacia él, por sus frecuentes visitas a Sudamérica y sus ligas con una probable red de trata de mujeres internacionales. Nada trascendió, porque en 2016 fue diputado local y presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados de Oaxaca. Por esas mismas fechas se supo que “Greg” Sánchez estaba operando en Sudamérica, donde radicaba, y desde donde seguía haciendo los negocios por los que lo enviaron a la cárcel en México.

Problemas legales

Amparados en los corruptos hombres del gobernador Ulises Ruiz y con el dinero cayendo en sus cuentas como cascada interminable, Samuel Gurrión construyó el hotel Nude Bungalows & Sky Lounge en las playas de Zipolite, Pochutla.

Era dirigido por su hermano Saúl y estaba dedicado al turismo nudista. “Los huéspedes pueden elegir quedarse en un bungaló tropical frente al mar o junto a la alberca”, decía su anuncio por Internet.

En mayo de 2018, la periodista Claudia Salinas denunció haber sido abusada sexualmente por personal del hotel. Declaró haber sido drogada al tomar un refresco de cola y un whisky, mientras convivía con el dueño del establecimiento, Saúl, para posteriormente ser llevada a su habitación, donde se cometió la agresión sexual.

Samuel, el hermano de Saúl, era presidente de la Cámara de Diputados oaxaqueña, la denuncia no prosperó.

En abril de 2015, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones de la Procuraduría General de Justicia del estado de Oaxaca, junto con elementos de la Policía Ministerial del estado de México, capturaron a Margarita Jiménez López y su hija Tatiana García Jiménez, acusadas de trata de personas en agravio de su empleada, una menor de edad, originaria de Juchitán, Oaxaca, a quien obligaban a prostituirse.

Margarita apoyaba en trabajos políticos a Daniel Gurrión, otro hermano de Samuel, cuando fue dirigente del PRI en Juchitán y luego presidente municipal; su hija, Tatiana, trabajó con Samuel Gurrión en la Cámara de Diputados federal.

La víctima declaró que ella y su familia fueron amenazadas por Daniel Gurrión: “¿Cuánto quieres para que retiren la demanda contra Margarita y su hija? Cuídate bien, les dijo.

Se fue, pero tantito

En 2018, Samuel quiso ser candidato del PRI a senador de la república, como paso previo a la candidatura a gobernador en 2022; los Murat no lo dejaron pasar, porque su candidato es Raúl Bolaños Cacho Júnior.

Entonces buscó a los perredistas, pero Ulises Ruiz ya tenía apalabrada la candidatura para Héctor Pablo Ramírez Puga. El PAN le dijo que la segunda posición era para una panista histórica, Perla Woolrich, pero le ofrecieron la presidencia municipal, donde perdió y fue regidor de Turismo con el morenista Oswaldo García Jarquín.

Preparándose para la sucesión en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, los Murat lo hicieron secretario de medio ambiente y energía, un negocio millonario por las eólicas, donde los beneficios caen a las cuentas de Alejandro Murat, según los empresarios del Istmo de Tehuantepec.

Entrega 1 de 3

Álvaro López Azuara

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Por los caminos del sur

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Hace algunos años cuando comenzaba a darse la migración de Centroamérica pasando por México para llegar a los Estados Unidos, podíamos observar a los agentes de migración que todos querían que los enviaran al Norte, cuando platicábamos con algunos de ellos decían que allá era mucho más sencillo recoger las mordidas que daban los indocumentados para no ser deportados y pagaban en dólares, y al final de cuentas, en aquellas épocas, lo “normal” para tener una buena plaza, comentaban, era que repartieran los “moches” con los jefes, sino, lo más seguro, era que los enviaran a las plazas que no resultaban “negocio”, así, en alguna ocasión conocimos en un recorrido y estancia que hice en Tapachula y otras partes de la zona fronteriza del Sur, que alguno de los jefes de migración era un hombre satisfecho y agradecido porque lo mantenían en una zona que nadie disputaba y que él ya tenía organizado el “negocio” por medio de los balseros y de los contrabandistas de mercancías y para ello, se ponían de acuerdo con los pocos aduaneros que están más que para controlar las importaciones y exportaciones, para cobrar las cuotas que daban los contrabandistas para que llevaran a los jefes y nadie protestara.

Algunos se quejaban de que los pagos los hacían en quetzales y en aquello tiempos la moneda guatemalteca era de mucho menos valor y difícil de cambiar, esto, solamente lo lograban con los comerciantes que tenían negocios del lado guatemalteco y, así, se quejaban de que perdían en el cambio, el asunto es que cuando comenzó el flujo que coincidía con el avance de las guerrillas guatemaltecas en muchas regiones y que usaban la zona fronteriza para obtener comida y medicamentos y algunas armas, el “negocio floreció” y pudimos ver a muchos agentes de migración y de aduanas ser hombres poderosos que adquirían ranchos y propiedades gracias a ese flujo que dejaba, para ellos, enormes utilidades y el caso era que no se “hicieran olas” para que en la capital, los jefes, no exigieran más dinero a los comisionados en la región.

Otro de los grandes negocios que tenían los agentes de migración era el que hacían con los finqueros y cafetaleros de la zona fronteriza con Guatemala ya que se ponían de acuerdo con los tratantes y contratistas de mano de obra guatemalteca y los llevaban en fila a las fincas de café o a las piscas de algodón y, por ello, recibían comisiones importantes ya que la mano de obra de los indígenas guatemaltecos cobraban a los finqueros era la mitad de lo que cobraban los mexicanos, esto sucedía también con los muchos oaxaqueños que los tratantes traían a las fincas de algodón en los tiempos de la pisca y uno podía ver la extrema pobreza y las malas condiciones en que tratan a los trabajadores los finqueros, y cuando tenían conflictos, hacían que los agentes de migración expulsaran a los pobres y ni siquiera les pagaban lo que habían trabajado y lo daban de “mordidas” a los agentes que en vez de servir se servían con la cuchara grande y apoyaban esa explotación en toda la región.

En Tapachula, también existía un enorme zona roja, donde cientos de mujeres eran explotadas y puestas a trabajar en la prostitución, la enorme mayoría eran mujeres que habían sido “enganchadas” cuando querían pasar por México a los Estados Unidos y así, las obligaban a prostituirse, y para ello los agentes de migración les recogían los papeles y las mantenían en la desesperación, esta zona fue creciendo mucho porque en esos tiempos, los años sesentas, además de las guerrillas comenzaban a operar por la región los traficantes de armas y de drogas que venían desde el Norte a las zonas guerrilleras y del Sur, a los Estados Unidos, y en esto se fueron generando muchos lazos de complicidades donde agentes de seguridad eran los hombres más temidos de un lado y del otro, en Guatemala se imponían los retenes militares y así, los contrabandistas de comida que llevaban hacia las zonas rurales de Guatemala comenzaron a abrir nuevas rutas que también eran aprovechadas por los guerrilleros y narcotraficantes, el contrabando hacia el lado mexicano consistía en artículos de origen chino y los que más dejaban ganancias eran las telas de seda y de casimires que llegaban por medio, aunque usted no lo crea, de las tiendas que el ejército guatemalteco tenía para sus fuerzas armadas y donde los artículos eran muy baratos, por esa razón tanto en Guatemala como en Tapachula, creció una enorme colonia de gentes provenientes de China, al grado tal que tenía un periódico en chino y en plan serio y de broma, los habitantes decían que, en años, no habían visto una ceremonia de algún chino que moría y lo explicaban porque como eran muy parecidos, solamente cambiaban los papeles para otro que llegaba a establecerse en esa región.

Así, podemos entender las deformaciones en la migración y en el control aduanero no son de ahora, llevan muchos años y existen grupos que desde hace mucho tiempo controlan esos dos grandes “negocios” y por medio de las complicidades y de la corrupción aplaudidas por las mismas policías, porque de ahí sacan muchas ganancias, poner orden en la zona no será cosa fácil, sobre todo, entendiendo que los agentes de migración y los aduaneros tienen bajos salarios y las mordidas y las corruptelas les dejan muchas más ganancias y, por esa razón, no podrán con facilidad implantar los nuevos procedimientos para controlar la migración si no se cuenta con un serio y bien formado y pagado servicio de agentes migratorios que tengan conciencia de lo que hacen y del valor de su desempeño y se requiere que se haga una gran revisión del tema tomando en cuenta los antecedentes que comentamos y los muchos casos que ahora podrán tener donde prueban las relaciones mafiosas y de las pandillas que operan en la zona y que son muy peligrosas para cualquier desempeño ya que el poder de esos grupos es enorme y su control abarca muchas regiones, zonas y pasos hacia México, por ello, las labores de inteligencia deben ser importantes para ir configurado una nueva formación de los cuadros de vigilancia en la región, de otra forma, solamente se verán grandes conflictos y mucha violencia…

Socrates A. Campos Lemus

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